ActualidadFebruary 8, 2008 7:57 pm
¿Quiere Europa ser Papúa Nueva Guinea?
Un grupo de intelectuales europeos ha sacado un documento en favor de la pluralidad lingüística en Europa titulado Un reto provechoso [PDF]. El avance del inglés como lengua común en el viejo continente parece preocupar a estos académicos (ninguno del Instituto Cervantes, por fortuna) que, sin caer en el disparate de renegar de una lengua internacional de comunicación, sí quieren poner freno a su avance en las relaciones bilaterales entre Estados y evitar la marginación de lenguas minoritarias.
Siguiendo sus indicaciones, en el futuro, además de su lengua materna y otra de comunicación internacional, cada ciudadano europeo tendría una lengua personal de libre elección, que elegiría siguiendo sus gustos e intereses y que sería casi una segunda lengua materna. Tendría posibilidad de estudiarla en cualquier sitio y podría ser cualquiera de la UE, con lo que, según los firmantes, las lenguas minoritarias alcanzarían una difusión inimaginable hoy en día.
Para alguien que nunca ha entendido el idealismo con el que se vende la pluralidad lingüísica en el mundo y que firmaría la disolución de todas las lenguas si eso asegurase un idioma universal, resulta difícil entender qué alcance práctico pueden tener las medidas que proponen. Incluso aquellas más realistas presentan serios problemas si los llevamos a un extremo. Es el caso de las relaciones bilaterales entre países como forma de implementar los idiomas ¿Qué pasa con aquellos países con más de una lengua oficial? ¿Y con aquellos que tienen más de 10? ¿Y con aquellos que tienen la "fortuna" de contar con más de 800, como Indonesia o Papúa Nueva Guinea? Si partimos de que una lengua es un tesoro, una herencia incalculable, bla bla bla, el Estado debería implementarlas en igualdad de condiciones, incluso primando aquellas que corren riesgo de desaparición.
Lo curioso es que, tras leer el documento, uno tiene la sensación de que la idea es realizable en la medida en que exista una lengua universalmente conocida. Cuando todo el mundo sepa hablar inglés, es posible que un padre no se enfade si a su hijo lo obligan a aprender maltés en lugar de alemán o francés como segunda lengua extranjera. Pero hasta entonces queda un largo camino en el que alguien debería de preocuparse en decir cosas intelectualmente poco rentables pero más prácticas.

(Mapa de lenguas: el tamaño del país es acorde al número de idiomas que posee)


Bueno, la idea de 3 lenguas no es descabellada. Ya en una columna de Charlemagne en The Economist, hará un par de meses, creo, comentando la preponderancia del inglés a nivel europeo se comentaba la idea de que cada ciudadano tuviera tres lenguas. Primero la lengua materna de cada uno, luego una segunda lengua a libre elección de la persona y finalmente inglés como tercera lengua.
Parte de la razón por la que se comentaba tal distribución para el conocimiento de los idiomas era por la prevalencia del inglés a nivel universal, por lo que es más facil aprender la lengua que, por ejemplo, francés o alemán.
Asimismo, en la columna se resaltaba que el predominio, con independencia de las ventajas que supone tener un idioma común, rompia en cierto modo la igualdad entre los hablantes. Por mucho que uno aprenda inglés nunca será igual que un nativo.
Comment by bordesinremedio — February 9, 2008 @ 5:29 pm
Yo me pregunto por lo paradójico de calificar a una lengua de “tesoro” si nadie quiere hablarla. Por supuesto que las lenguas son un tesoro, pero sólo para aquellos que las emplean. Forzar a los individuos a hablar una lengua es una barbaridad. Este no es el caso del documento en cuestión, pero sí de muchas políticas linguísticas locales, como la catalana o la vasca (y yo soy catalanoparlante y considero al catalán un tesoro), con sus sanciones por no rotular en catalán o sus prohibiciones arbitrarias (porque la lengua no condiciona la calidad del servicio) de acceder a ciertos trabajos si no sabes euskera. Asimismo, que a alguien le impidan expresarse en una lengua y transmitirla sería también una barbaridad, merecedora, en este caso sí, de intervención legislativa y judicial, pero esto no sucede ya ni en España, desde que acabó el régimen franquista, ni en Europa (el actual gobierno turco derogó hace unos años las leyes que prohibían la expresión pública y la transmisión de dialector kurdos en Turquía).
Una lengua debe defenderse a través de la voluntad de sus hablantes, actuales y potenciales, y no por la imposición a los que no desean adquirirla.
Comment by Paco Beltrán — February 10, 2008 @ 4:44 am
Trataré de buscar esa columna, bordesinremedio. Tenía una profesora que decía que con un idioma universal sucedería como con el latín, que se acabó disgregando en mil y un idiomas. Yo no lo veo tan complicado. Hace mil años no había Internet y la gente no viajaba, así que la geografía lo marcaba todo. Hoy, no.
Por mi parte te recomiendo un discurso de Carlos Fuentes (creo) en un Congreso de la Lengua sobre el papel unificador del español en América latina. Quizá América no se habría perdido nada sin el Imperio Español, pero sin el idioma, ¿qué sería de esos países?
Paco, yo tengo una idea completamente utilitarista de la lengua. Creo que la lengua es un tesoro en la medida que te resulta efectiva para comunicarte y acceder a un ámbito concreto de estudio, audiencia, etc. Pero entiendo que es una postura poco compartida y que estoy en minoría. Soy gallego y, curiosamente, los pocos que he visto defendiendo lo mismo que yo era gente mayor que sólo sabía hablar gallego.
Cualquiera que sea la postura que uno defienda, lo cierto es que la situación de las lenguas minoritarias es difícil. Si se apoyan institucionalmente, se convierten en un lastre (empresas y estudiantes se lo piensan dos veces antes de instalarse). Si se dejan a su suerte, corren riesgo de desaparecer. Para mí, esto no supone un problema, pero reconozco que es una postura radical que muy poca gente comparte. Será que no soy un romántico…
Comment by Whitard — February 10, 2008 @ 8:53 pm
Yo soy hablante de una de las lenguas cooficiales en el Estado Español, por ello creo que puedo hablar con sentimiento de causa.
Y les digo que sinceramente apoyo su punto de vista, creo que nos estamos deslizando por una pendiente absurda con el respeto a las lenguas minoritarias.
Una lengua es un CODIGO DE COMUNICACIÓN, y punto, esto es un hecho, lo importante es el mensaje o mensajes que se transmiten, NO en el codigo en el que estan transmitidos.
De igual manera que en un programa informatico lo importante es el sofware en si, y no su codigo de programación.
Cuando expongo mi opinon ante mis colingues, estos muestran excepticismo, ante el argumento de que se “acaba con nuestra cultura”
Yo les pongo en ejemplo de Irlanda:
Nadie pone en duda la peculiaridad cultural irlandesa, ni su folclore, ni siquiera su diferenciación, ya que fue una zona subyugada pero no colonizada, la cual consiguio su independencia politica en las primeras decadas de siglo, independencia que nadie en su sano juicio pone en duda.
no obstane, en Irlanda hablan Ingles, y eso, no supone ningun problema.
Pienso que como mucho sobreviviran en cada zona dos idiomas, el idioma autoctono y el internacioal, en españa hablaremos castellano y el ingles, en francia el frances y el ingles etc… estando los medios de comunicación mas importantes en el idioma internacional (ingles seguramente).
Un placer escribir en su Blog
Comment by Pluralidad — February 23, 2008 @ 5:30 pm
Estoy de acuerdo con lo que dices, pero creo que el ejemplo de Irlanda no es acertado. En los últimos años se está recuperando el irlandés, hasta el punto de que hay muchas escuelas que enseñan principalmente en este idioma. Sorprende un poco ver todos los carteles en los dos idiomas y algunos incluso solo en irlandés. Pero bueno, creo que Irlanda es un país bastante nacionalista.
Comment by Whitard — February 25, 2008 @ 9:37 pm