EgoblogAugust 24, 2007 10:09 pm

¿Por qué será el castellano tan rígido? En un idioma más tuneable, estoy seguro de que el verbo ‘memear’ ya estaría incorporado al diccionario y sería de uso cotidiano en todos los ámbitos de la vida. Mientras Ansón y compañía se ponen en ello, responderé al meme que me ha enviado Eduardo, felizmente de vuelta a la actividad blogueril en el siniestro y peligroso lobby escéptico.

1 . South Park y su versión política en la vida real.

2. Las tiendas de alimentación de chinos.

3. Internet. Aunque su consumo sólo es plenamente satisfactorio a partir de la sexta hora consecutiva de exposición.

4. La nueva oleada de economistas majaderos. Como Tim Harford, que tiene un consultorio economico-sentimental en el Financial Times.

5. La lógica formal.

6. El cine en general y los coñazos sublimes y los bodrios sin pretensiones (American Pie) en particular.

7. Las pop stars calentorras. Pero ninguna como Rachel Stevens.


El meme se lo paso a cualquiera que lea esto y no tenga blog. Puede publicar sus maravillas en los comentarios o remitirlas por correo postal.

PS: Parece que me he equivocado de meme. En realidad, recibí el Blogger Thinking Award, cosa que agradezco, que consiste en nombrar tres blogs que sigues con atención. Para no romperme mucho la cabeza en seleccionar los mejores voy a nombrar tres que no tengo en el Blogroll, pero que son fffascinantes:

1. Muñequitos rusos. El descubrimiento se lo debo a un comisario cultural/político que lo considera un ataque a Cuba en Granma. Y a Fogel, bien sûr.

2. El Blog del Inglés. Útil y entusiasta.

3. El nickjournal arcadiano. Últimamente, mejor que el de su maestro.

Cine y tvAugust 19, 2007 10:56 am


Fotografía, CulturaAugust 13, 2007 11:51 pm

Con el permiso de Adorno, no fue la poesía lo que se volvió imposible después de Auschwitz. Lo que se volvió imposible fue la risa. En cambio, en el caso soviético, la risa se niega a irse. La inmersión en los hechos de la barbarie bolchevique puede aumentar la resistencia a admitirlo, pero dicha inmersión no borrará nunca la risa de la barbarie…

Es un párrafo del imprescindible "Koba el temible. La risa y los veinte millones". Martin Amis se pregunta en él por qué todas las bromas que se hacen sobre la URSS resultarían monstruosas si se trasladasen al escenario del nazismo. Naturalmente, existen parodias artísticas del Reich que son igualmente hilarantes, sin caer por ello en la trivialización. "One, two, three", "Ser o no ser" o "El gran dictador" son películas antinazis que no renuncian a la risa para mostrar lo disparatado de un sistema dictatorial. Pero, en general, no está bien visto que uno bromee sobre el holocausto.

Amis relata una anécdota de su amigo Christopher Hitchens (ya lo era en su etapa troskista), cuando daba una conferencia sobre la Unión Europea. Al parecer, el intelectual británico provocó las carcajadas del público cuando afirmó que conocía bien el lugar donde se celebraba la reunión, ya que había pasado en él incontables noches con sus "antiguos camaradas".

¿Por qué la risa? ¿Por qué? Si Christopher se hubiese referido a sus incontables noches con muchos "camisas negras", el público… (….) ¿Es esa la diferencia entre el bigote pequeño y el bigote grande, entre Satanás y Belcebú? ¿Que uno suscita espontáneamente la furia y el otro la risa? ¿Y de qué clase de risa hablamos? Hablamos, naturalmente, de la risa de la afirmación de la antiquísima de la sociedad perfecta. Es además la risa del olvido. Olvida la energía demoníaca incrustada inconscientemente en esa esperanza. Olvida los Veinte Millones.

A continuación, Amis afirma que la cosa sería distinta si los seis millones de muertos en el genocidio perpetrado por los nazis fuesen tan conocidos como los seis millones del Terror del Hambre. Y añade algo que se hartó de decir Revel: cuando un gobernante coquetea lo más mínimo con el nazismo recibe sanciones internacionales, sin que haya que esperar a que el Haider de turno ponga en práctica políticas xenófobas. Lamentablemente, esa política preventiva no se extiende a quienes, como Putin, glosan la figura de Stalin, cuando no la emulan en Chechenia.

¿Por qué la utopía comunista goza de una inmunidad que resultaría abyecta aplicada al nazismo? Amis apunta buenas razones a las que se podría añadir una más básica: la ausencia de la fotografía. En una entrevista de Arcadi Espada, Susan Sontag lo explicaba (algo malhumorada) así:

… He dicho y he escrito repetidamente que una de las razones por las que la gente tardó tanto en apreciar y entender el horror completo del sistema soviético fue por la ausencia de documentación fotográfica. Es evidente que cuando digo que las fotografías identifican también quiero decir lo contrario: cuando no hay fotografía el olvido es más fácil. Y hay dos ejemplos clásicos: el Gulag y la guerra civil de Sudán, una guerra que se ha cobrado millones de vidas ante la indiferencia más helada del mundo.

Ante el olvido, la risa se vuelve sencilla. El vacío iconográfico de la barbarie dulcifica su anverso oficial. Por mucho que toque los cojones Solzhenitsyn o Kapuscinski, sin fotografía la barbarie no tiene rostro. Stalin tenía razón: un muerto es una tragedia, un millón de muertos es una estadística. 

La memoria selectiva es más fácil sin el lastre gráfico de Vorkutá. De modo que uno no debería extrañarse de que el comunismo, real o irreal, siga siendo un buen surtidor de iconos, chistes y mitología contra este sistema que nos oprime. Solo tenemos la cara amable: las paradas de autobús soviéticas, sus calculadoras, posters antiamericanos, fotos de la luna. Solo queda disfrutarlos y recomendar, como haría Zizek, aprovechar estos recursos para ofrecer a sus hijos una buena educación leninista.

(…)

Pero la risa también es hija bastarda de la realidad. Sirva de ejemplo la carta cubana que publica Fogel en su blog.

PeriodismoAugust 7, 2007 4:02 pm

Decía Lenin que la mentira es un arma revolucionaria. Rosa Regás, la jíbara, lo ha aprendido bien, como muestra en una antológica entrevista (cortesía de Daniel Tercero). La aún presidenta de la Biblioteca Nacional, la institución cultural más importante de España, según ella (porque el Instituto Cervantes debe estar para adornar las calles de medio mundo), afirma que el consumo de medio está bajando y que se alegra de ello porque…

Los grandes logros sociales de este Gobierno se venden mal porque la prensa no es del Gobierno. Todos van a favor de la oposición. Afortunadamente, cada vez se venden menos periódicos. (…) Hace dos meses que no leo la prensa, ni veo la tele, ni escucho la radio. Porque me inquieta tanto la crispación que no me deja trabajar.

Nada que ver con aquellos adánicos medios en los la señora Regás participaba (tertulias de la Cadena Ser), permitiéndose licencias poéticas como llamar genocida al entonces presidente, pero en un tono nada crispado y siempre constructivo.

Ante este apocalipsis mediático, a Rosa Regás siempre le queda la opción de ponerse los pompones y exiliarse a Bielorrusia como fiel cheerleader roja de Alexander Lukashenko, un hombre que sabe distinguir la libertad y el libertinaje:

Es hora de detener la anarquía en Internet. No podemos permitir que este gran avance tecnológico del hombre se convierta en un basurero de información. Es un enorme altavoz , no sólo de la oposición, sino de voces hostiles a nosotros, de estados hostiles (…) Hay más que suficiente libertad en Bielorrusia hoy, y no menos que en otros países. Si hay límites a las libertades en algún sitio, no vienen de las autoridades, sino del pueblo.

(Vía Enrique Dans.)