Es posible, según afirmó Aubrey De Grey en el convincente Power Point que presentó (vídeo aquí) en la última reunión de gurús de la posmodernidad (Ted Conference). Según De Grey, la vejez debe considerarse una enfermedad más y ha de tratarse con terapias específicas para aplacarla. De tal modo que, a medida que se puedan renovar las células durante la vejez, el ser humano prolongará su vida casi indefinidamente. El límte lo sitúa más allá de la frontera de los 1.000 años.
Apoyado en los experimentos que ha hecho en ratones, este científico afirma que el reto de extender la vida hasta el milenio no es tan absurdo como parece. Y así lo plantea en la web del Sens. El programa parece más propio de una secta religiosa que de una iniciativa científica, pero también plantea cuestiones curiosas, como la de por qué no hay que temer una superpoblación o cómo afectará la nueva esperanza de vida en la perpetuación en el poder de los tiranos (¿seguirá gobernando Fidel Catro en 3007?)
Todo en Aubrey De Grey hace pensar que se trata de uno de esos científicos de universidades impronunciables que cuenta con más menciones en la revista de misterio misterioso de Bruno Cardeñosa que de Science. Pero lo cierto es que estamos ante un catedrático de gerontología en la Univ. De Cambridge y que, por lo menos, sí cuenta con menciones en publicaciones importantes. Incluso Eduard Punset lo entrevistó para Redes
¿Suficiente para hacer remotamente creíble su teoría?

