Un libro está provocando cierto revuelo entre defensores y detractores del multiculturalismo en Reino Unido. El Islamista: Por qué milité en el Islam radical en Gran Bretaña, qué vi dentro y por qué lo dejé cuenta la experiencia de Ed Husain, un inmigrante de segunda generación que militó desde los 16 años en el grupo islamista Hizb ut-Tahrir.

Ed Husain no es Ayaan Hirsi Ali, ya que tras abandonar el fundamentalismo islámico sigue siendo creyente musulmán, pero sus reflexiones acerca de cómo se fraguó el islamismo en su interior van más en la línea del "fundamentalismo ilustrado" de Bruckner y Hirsi Ali, que en la de Garton Ash, Buruma o Tariq Ramadan.
 

El multiculturalismo, eso que Bruckner definió como “etnicismo naive” y que otros defienden como un modelo ejemplar de coexistencia frente al rígido asimilacionismo francés, no fue de gran ayuda para aquietar la furia de Ed Husain. Y es que, a pesar de educarse en una familia de musulmanes moderados que deploraba el extremismo, todo en su cultura (amigos, colegio, mezquita) señalaba en la dirección opuesta.

I was part of a generation of young British Muslim teenagers who were raised in mono-cultural ghettoes, disconnected from mainstream Britain and receptive to the message of separatism preached by Arab political asylum seekers. I was indoctrinated in my cell meetings as I studied the books written by Islamist ideologues such as Taqiuddin al-Nabhani and Syed Qutb, angry men struggling in a post-colonial Middle East to find meaning in a new world.

Por lo que se puede leer en artículos, perfiles, entrevistas o críticas del libro –esta a cargo de Martin Amis-, quizá lo más interesante sea entender por qué un modelo multicultural como el de Gran Bretaña hace aguas y crea guhetos monoculturales, mientras en Estados Unidos el radicalismo está menos extendido entre los musulmanes.
Do you think the radical Muslim experience in Britain is similar to that in America? No. Americans are lucky in that they have a very strong national identity. I have met hundreds of Muslims who are very proud Americans. Here in Britain, native Brits squirm about Britishness, no one can define what it means. When natives can’t define it, for the children of immigrants it becomes extremely difficult to enter into mainstream Britain.
Eso sí, el último informe de Pew Global sobre el Islam en Europa no es tan catastrofista.