Existen señales evidentes de que los patrones climáticos de la tierra han empezado a cambiar dramáticamente y que esos cambios pueden presagiar un decaimiento drástico en la producción de comida.
Así empezaba un reportaje de Newsweek en 1975 que, visto desde la actualidad, podría entenderse como una previsión en la linea de la interpretación que se suele hacer del último panel del IPCC. La revista ya alertaba de una drástica reducción en la producción de comida, la inminente escasez de recursos naturales y de zonas que, en un corto plazo de tiempo, se harían inhabitables. Un panorama similar al que hoy se nos presenta, salvo por un detalle: el reportaje se titulaba The cooling World.

El año pasado, la misma revista publicó un artículo retractándose de la teoría del enfriamiento global y confirmando, 31 años después, que la amenaza no era cierta. Pero Newsweek no fue la única revista que se lanzó a la piscina del catastrofismo con la teoría del enfriamiento. El New York Times, Christian Sciencie Monitor, The Times o incluso Science crearon un estado de opinión catastrofista en torno a un futuro gélido en el hemisferio norte, por no hablar de libros conspiranoicos como "The Weather Conspiracy: The comming of the new Ice Age" que citaban supuestos informes de la CIA en los que se confirmarían las peores previsiones.
El enfriamiento global engrosa la lista de grandes profecías fallidas sobre el futuro de la Tierra, aunque aún hay científicos que sostienen que pronto viviremos una edad de hielo y otros alertan de los efectos del global dimming (especialmente, después de que la BBC emitiese este documental). En cualquier caso, los científicos y expertos que afirman la existencia del calentamiento global consideran insultante equiparar el sensacionalismo climático de los 70 con la situación actual. Independientemente de la base científica de la teoría del cambio climático, que corresponde juzgar a los expertos, su divulgación a través de algunos medios sí se asemeja a las profecías apocalípticas del enfriamiento global, tanto que resulta muy poco creible. Además de obviar el debate científico sobre las causas o la controversia entre escépticos y defensores de la teoría, se manipula el propio informe del IPCC y se dibuja de forma constante un inminente escenario catastrófico. Como estrategia de venta, esta dinámica puede ser efectiva, pero a la postre será contraproducente para la causa que defienden. Ponerle fecha al fin del mundo no sale gratis; cambiarla cada 20 años, todavía menos. Que se lo pregunten a los testigos de Jehova.
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Ante la manipulación de los medios, el racionalismo político:
Las naves alienígenas habrían viajado enormes distancias para alcanzar la Tierra antes de estrellarse. Por tanto deben estar equipadas con avanzados sistemas de propulsión y combustibles excepcionales y no contaminantes. Esas tecnologías alienígenas son una alternativa que la humanidad tiene para evitar su dependencia de los combustibles fósiles.
Paul Hallys, ex-ministro canadiense (vía Valdeperrillos).


Creo que faltan 85.000 años para la próxima glaciación, si se perpetúa el ciclo de las glaciaciones ‘históricas’. Qué evocadores nombres: Würm, Riss, Mindel, Günz, Donau…
Comment by Ratonov — April 14, 2007 @ 6:13 pm
Pues según un tal Khabibullo Abdusamatov, en 2012 empieza una edad de hielo debido a los ciclos solares de 200 años. Aquí comentan algo.
¿Será este ruso un pirado como el ministro canadiense o tiene sentido?
Comment by Whitard — April 14, 2007 @ 8:15 pm