Al finalizar el año, suele ser un hábito periodístico desgranar lo más reseñable que nos han dejado los últimos 365 días. Como dice Diego Manrique, las obviedades se imponen pero es un buen momento para rastrear en revistas y foros especializados y tratar de rescatar algún buen disco, película
o libro que pasó desapercibido en su momento.
 
Aunque las sigo con interés, nunca se me han dado bien esa clase de listas, de modo que despediré el año en este blog con una canción de Arthur Lee (lider de Love), que se nos fue durante este 2006. Sirva como sentido agradecimiento a quienes -por alguna extraña razón- consultan este blog de vez en cuando.