Actualidad, ConspiracionesNovember 30, 2006 12:49 am
Hace unos días,
Arcadi Espada presentó un
libro de Juan Carlos Girauta titulado
La eclosión liberal. Por lo que cuentan las crónicas, el periodista de El Mundo discrepa abiertamente de la tesis de Girauta y niega la existencia de tal explosión liberal en España, pero lo que le ganó algún abucheo entre el público fue atacar frontalmente -como viene haciendo los dos últimos años- las teorías conspiradoras en torno al 11-M. Hoy mismo presentaba en el blog una secuela a sus palabras:
Ayer vi a dios. Es un peón negro. Una mujer buena me asalta después de que acabara la presentación de un libro de Juan Carlos Girauta.
—Usted se equivoca con el onceme señor. Se equivoca… Hay algo. Tiene que haber algo.
En efecto. No lo había comprendido hasta ayer. Es un movimiento religioso.
La fe es el único motor del conspiracionismo, pero basta con él para que una anécdota supere las aduanas del periodismo y se convierta en hecho contrastado. En historia, si se quiere. Y en historia no resuelta si uno cree que aún la puede explotar mejor, dotarle de un aire de épica y solicitar una película a Oliver Stone. La navaja de Occam no es postmoderna.
En la blogosfera, varios periodistas (Nacho Escolar, Juan Varela), habitualmente críticos con las fantasías conspiradoras de algún compañero de profesión, han echado a andar su propio bulo motorizado con pretensiones de hecho. Tantas horas perdidas en especiales de El Mundo(m) debían rentabilizarse en la creación de uno propio que, si no de las proporciones del 11-M, sí sirviese para cargar gratuitamente contra un partido político recién estrenado.
Tiene que haber algo…