Anoche La 2 de TVE emitió un documental titulado "El orden criminal del mundo" dentro del espacio semanal En Portada. Empecé a verlo cuando ya había empezado pero ni siquiera al final entendí el propósito del reportaje. En teoría se trataba de dar barra libre a Eduardo Galeano para que nos riñese por dejarnos dominar por los "intrumentos de destrucción del poder". Galeano va chicleteando frases así, pretendidamente ingeniosas y críticas, pero es incapaz de desarrollar una alternativa seria al modelo que critica, de hecho ni siquiera es capaz de precisar el objeto de sus críticas. Se limita a soltar clichés, anécdotas y eslógans de graffiti con un pasteleo retórico de psicoanalista dopado que ni Jorge Bucay.

En el documental también se recogen los puntos de vista de personajes de la onda de Galeano, mientras que la voz en off actúa modo de comparsa dando algunos apuntes supuestamente objetivos que deberían avalar las opiniones que se nos muestran. El problema es que el tema del documental no podía ser más amplio y aún por encima se aborda con trazos gruesos, desde la trinchera ideológica. El resultado es una antología de la retórica más cutre antiglobalizadora, un lloriqueo de viejos despistados que sienten nostalgia de noséqué.

No sorprende a nadie la emisión de reportajes globalofobos en TVE, por mucho que algunos aún intenten que Documentos TV emita el documental de Norberg. Sin embargo, el disparate conoce grados. El autor podría criticar ciertos aspectos de la globalización. También podría entrar a fondo en las causas de la pobreza, sin renunciar a su perspectiva (por muy equivocada que sea). Por el contrario, decide meterlo todo en la coctelera y con lo que sale compone una enmienda a la totalidad (la globalización). Eso sí, adereza el panfleto con una destacada figurade la intelectualidad oligofrénica. Quien no conozca a Galeano no entenderá lo bien que encaja su verborrea en esta teorización de la nada que pocos vimos ayer.

PD: A propósito de uno de los mitos más chistosos que repiten una y otra vez los globalofobos, el de la "uniformización cultural", Fogel escribió un post esclarecedor. (También son interesantes las apostillas de Juan Freire.)