La selección española de baloncesto ha conseguido su primer Campeonato del Mundo. Lo ha hecho con un juego apabullante, disciplinado hasta la obsesión en defensa, efectivo en ataque y con una dirección técnica sensatísima. En pocas ocasiones un grupo de jugadores de tanto nivel (3 NBA) había formado un equipo tan cohesionado y solidario. Uno, que no es gran aficionado a este deporte (aunque sí más que al fútbol), no entiende los entresijos técnicos que han decidido este mundial, pero viendo el buen rollo que se traen entre todos los jugadores no nos puede extrañar que hayan subido a lo alto del podium.
 
Berni Rodriguez escribió ayer un comentario en su sección Desde el perímetro, en El Mundo, titulado El equipo tranquilo. Ahora la furia se ha desmadrado, lo último que he visto de la celebración fue a Felipe Reyes, Rudy Fernandez y alguno más empapando por completo a un periodista de A3 que cometió la insensatez de conectar en directo desde la cancha.
 
Lo único negativo de este mundial es que tras la lesión y el oro, Pau Gasol lo tendrá más difícil para convencer a los Grizzlies de que le dejen participar con la selección. En cualquier caso, hoy no importa nada, es hora de celebrar y de echar en cara a los merluzos de la selección de fútbol comparaciones nada odiosas.
 
 Actualización: Garbajosa y Pau están en el quinteto ideal para la FIBA, pero el galardón al mejor sexto hombre se lo lleva otro: