El desfase de las instituciones españolas en relación con internet ha alcanzado ya proporciones faraónicas. Y no me refiero precisamente a la velocidad de acceso a la red, el precio de conexión o el analfabetisamo digital. Me refiero a las webs de reputadas instituciones y organismos públicos que mantienen operativas versiones rupestres que sólo modifican cada cierto tiempo (pongamos 4 meses) para actualizar contenidos. El éxito de la red como canal de acceso a la cultura les es completamente ajeno. En el mejor de los casos, una institución, por poner un caso extremo, de la reputación de la Biblioteca Nacional desgrana en una tabla la agenda de actividades y pone algún canal de contacto para resolver las dudas. El resto de los contenidos son una simple digitalización de parte del material escrito del que se dispone para la Biblioteca y que en la web toma cuerpo de página en blanco gigante, letra negra sin márgenes y ni la más mínima adaptación narrativa o estética.¿Cómo es posible que uno de los emblemas culturales de España cuente con una carta de presentación tan pobre en la red?
La designación de Rosa Regás como directora de la BNE fue un gesto puramente político del nuevo Gobierno, una concesión a la hooligan de turno a la que se le valoran más las propaganda partidista que la aptitud que pueda tener para desempeñar el cargo. Revisando cosillas en el Google doy con un encuentro digital en elmundo.es en el que Regás comenta el tema de la web:
23. ¿Cuándo podremos empezar a usar la tecnología Wi-Fi para Internet en la Biblioteca Nacional?
Estamos en ello, es uno de los retos de la Biblioteca Nacional, pero déjeme antes que podamos colgar la nueva página web que está muy mejorada. Gracias.
¿Muy mejorada? La verdad es que el historial de la web de la BNE es un paseo por el museo de los horrores, pero cualquier observación positiva de la web suena a disparate. Recuerdo un capítulo Southpark en el que aparece congelado un hombre de 1995. Para no distorsionar su hábitat, las autordades lo aislan y le ponen discos de Ace of Base y una conexión a Internet muy lenta. La web de la Biblioteca Nacional no desentonaría en ese entorno, pero mantenerla así en 2006 es un completo disparate.
Otro día hablaremos de webs fenomenales que se han dedicado a otras bibliotecas. Aunque me temo que para eso habrá que cruzar el charco.
ser libres para ser ellos mismos". ¿Una prueba de la flema británica? Sí, pero también la única reacción posible con la que una sociedad democrática puede encarar el terror. Puede sonar a perogrullada zapatoide, pero estas manifestaciones de respeto al recién llegado son una garantía de la civismo y respeto.

